Los Viajes Completos de Elendil – Descubre las Aventuras Épicas de Elendil en Español

En este artículo de Historias de Tierra Media, exploraremos la vida y hazañas de Elendil, uno de los más grandes reyes de los hombres. Nacido en Númenor, Elendil fundó el reino del Norte, Arnor, y se enfrentó personalmente a Sauron en combate. Acompáñanos en este recorrido por su historia.

El origen de Elendil

Elendil nació en el año 3119 de la Segunda Edad en Númenor, hijo único de Amandil, señor de Endunier. Aunque pertenecía a los fieles númenóreanos, Amandil fue mantenido en el consejo del rey Farazán, quien pertenecía a los hombres del rey rival y había renegado de los Valar y los elfos. El nombre de Elendil, que en la lengua élfica de Quenya significa «amante de las estrellas», simbolizaba la lealtad de su familia hacia los elfos.

La caída de Númenor

En el año 3255, Farazán se apoderó de Númenor y trajo como prisionero a Sauron desde la Tierra Media. Sauron sedujo al rey con promesas de poder y convirtió a los númenóreanos en adoradores de Melkor, el primer Señor Oscuro del mundo. Amandil se opuso a esta corrupción y fue destituido del consejo. En secreto, reunió a los fieles númenóreanos con el objetivo de buscar la ayuda de los Valar.

Sauron convenció a Farazán de que la única forma de salvarse de la muerte era conquistar las tierras de los Valar. Los númenóreanos comenzaron a construir una enorme flota para llevar a cabo su ataque. Antes de partir, Amandil le dijo a Elendil que buscara a otros fieles para unirse en secreto a su causa. Elendil le preguntó cuál sería su propósito en esta empresa, a lo que Amandil respondió que sería vigilar y preservar hasta su regreso. No podía revelar más, pero hizo alusión a un posible éxodo y búsqueda de un nuevo hogar en otro lugar.

Amandil zarpó hacia el oeste en su pequeño barco y su destino final se desconoce.

El exilio y la fundación de Arnor

Elendil siguió el consejo de su padre, colocando nueve barcos en la costa oriental de Númenor y reuniendo en ellos a los fieles y sus familias, así como objetos de valor y pertenencias. Acompañado por sus dos hijos, Isildur y Anárion, Elendil navegó hacia el norte.

Después de enfrentar una tormenta provocada por los Valar para hundir la flota de los Númenóreanos corruptos, Elendil y sus seguidores llegaron a las costas de la Tierra Media. Isildur y Anárion establecieron el reino de Gondor en el sur, mientras que Elendil fundó el reino de Arnor en el norte.

El reinado de Elendil y la Última Alianza

En su reino en el norte, Elendil construyó la ciudad capital de Anuminas y erigió grandes torres en ambos reinos, Gondor y Arnor, para albergar las siete palantiri que habían sido salvadas de la caída de Númenor. Estas piedras permitían la comunicación y visión a larga distancia.

En el año 3429, Sauron atacó Gondor y capturó la ciudad de Minas Ithil, lo que llevó a Anárion a huir con su familia y el Árbol Blanco de Gondor. Isildur, por su parte, navegó hacia el norte para reunirse con su padre y contarles las noticias.

Elendil y Gil-galad, el rey de los elfos, se dieron cuenta de que debían unir fuerzas para enfrentar a Sauron. Así formaron la Última Alianza, reuniendo un gran ejército de elfos y hombres. Pasaron tres años en Rivendel, forjando armas y haciendo planes para la guerra contra Sauron.

Finalmente, en el año 3434, la Última Alianza cruzó las Montañas Nubladas y marchó hacia Mordor, donde Sauron había establecido su reino. Después de una larga y sangrienta batalla, la Alianza logró derrotar a las fuerzas de Sauron y llegar a la torre de Barad-dûr. Allí, Elendil y Gil-galad se enfrentaron en combate individual al propio Sauron.

Ambos reyes perdieron sus vidas en la lucha, pero Elendil desató un último golpe que partió la espada Narsil, hiriendo gravemente a Sauron. Isildur tomó la oportunidad y cortó el Anillo Único de la mano de Sauron, poniendo fin a su dominio.

Después de la victoria, Isildur enterró los restos de su padre en una colina entre los reinos gondorianos de Calenardhon y Anórien, y mantuvo en secreto la ubicación exacta.

Conclusión

Elendil, un gran rey de los hombres, fundó el reino de Arnor y lideró la Última Alianza contra Sauron. Aunque perdió la vida en la batalla, su legado perduró a través de sus hijos Isildur y Anárion y los reinos que fundaron. Su sacrificio y valentía se recordarían en las páginas de la historia de Tierra Media.

En la Tierra Media, el legado de Elendil, el rey de Arnor y Gondor, perduraría mucho después de su muerte. Solo los reyes y los gobernantes posteriores se aventurarían allí cuando necesitaran sabiduría o en tiempos de peligro o angustia. También llevarían a sus herederos crecidos al túmulo de Elendil, donde les contarían sobre la construcción del túmulo y otros asuntos que debían conocer. Con el tiempo, este monte conmemorativo se cubriría de flores blancas de alfirin, conocidas por los hombres como el símbolo de Munna.

El nuevo reino de Rohan

Más de 2.500 años después de la muerte de Elendil, el gobernante estatutario Kirian de Gondor llevaría a Aorul, el joven, a la cumbre de Amman Anwar. Allí, harían un juramento y, al igual que Elendil antes que él, Kirian llamaría a Eru mismo como testigo de su juramento, formando el nuevo reino de Aorl en Rohan y jurando que los reinos se ayudarían mutuamente en todos los días venideros.

La tumba de Elendil y su legado

Con el surgimiento de Aragorn, el bisnieto de Elendil a través de 39 generaciones, quien empuñaría la Andúril reforjada y usaría el nombre de su ancestro como grito de guerra, su nombre viviría mucho más allá de las paredes de Minas Tirith. Elendil sería reverenciado y nunca más entre los Dúnedain se llamaría Elendill después de él. Pero también viviría en la memoria de su enemigo, ya que Sauron odiaba y temía la línea de Elendil y su espada Narsil, que le había desfigurado. Ambos lo atormentarían en la Guerra del Anillo.

Aragorn, el nuevo rey

Con la derrota final del Señor Oscuro, Aragorn es coronado como el Alto Rey de los reinos reunidos, al igual que su famoso ancestro. Durante su coronación, Aragorn pronuncia las palabras de Elendil: «Desde el gran mar a la Tierra Media he venido. En este lugar permaneceré, y mis herederos hasta el fin del mundo».

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